El Gobierno de México mantiene vigentes los ajustes arancelarios aplicados a 185 fracciones arancelarias, una medida que busca fortalecer la industria nacional y responder a las condiciones actuales del comercio internacional.
Estos cambios tienen implicaciones importantes para empresas importadoras, exportadoras y para las cadenas de suministro que dependen del abastecimiento internacional, especialmente en sectores como textil, calzado, acero, aluminio y manufactura.
La medida busca proteger sectores estratégicos de la economía mexicana frente al incremento de importaciones provenientes de distintos mercados y fomentar una competencia más equilibrada para los productores nacionales.
Además, los cambios forman parte de una estrategia para fortalecer las cadenas de suministro y promover una mayor integración industrial dentro del país.
Ante este escenario, las compañías que realizan operaciones de comercio exterior deben revisar:
Una evaluación oportuna puede ayudar a reducir riesgos y evitar impactos en la planeación logística y financiera.
Los cambios regulatorios forman parte de un entorno comercial cada vez más dinámico. Contar con una estrategia integral de comercio exterior y una cadena de suministro flexible permite a las empresas adaptarse con mayor rapidez y mantener la continuidad operativa.
Los ajustes arancelarios sobre 185 fracciones representan un factor que las empresas deberán considerar dentro de sus estrategias de abastecimiento y comercio exterior durante 2026. Revisar costos, clasificaciones y alternativas logísticas será fundamental para mantener la competitividad en un entorno global en constante evolución.